Ilustración: Hombre Hada

Primer lugar

Las fotos de mi abuela las guardo al revés

Ana Gladys Ramírez Pineda, oriunda de María Elena, tenía dos lunares en el mentón. Dos puntos bordados y tejidos en ocre ubicados con extraordinaria precisión antes de llegar al vértice de su cara, uno al lado del otro. Se formaba entonces un segundo rostro, que volteada sobre la cama y con la cabeza inclinada, observaba con tierna curiosidad su compañera.

Alondra Barraza Crespo, 27 años, Antofagasta.

Ilustración: Claudio.

Talento Mayor

La Coviefi

Llegamos cuando recién comenzaba a erigirse. Rodeados de cerros, quebradas, pequeñas cuevas y el famoso acantilado, era como estar en medio del Oeste, si hasta balazos se escuchaban.

Ana Psijas Gargari, 74 años, Antofagasta.

Ilustración: LINO.

Talento Joven

Campamento

La conversación gastada de siempre, las caricias vencidas, el pusho porfiao que ya no quería prender. Intentábamos contar con nuestros dedos esas somnolientas zapatillas colgadas al cableado eléctrico, que adornaban el empinado camino hacia mi hogar que no quedaba muy lejos de hacia donde me mandaste después de un rato conmigo, quedaba entre el olvido y la chucha. Te aburriste de mí, me mandaste a la punta del cerro. Al menos aquí mis vecinos pueden consolarme y prestarme un pedazo de confort para secar estas líricas lágrimas.

Bastian Alejandro Rojas Barraza, 18 años, Antofagasta.

Ilustración: Hombre Hada.

Mención Honrosa

Infancia cosmopolita

A mediados de 1879, en pleno inicio de la Guerra del Pacífico, el "Chilenito Miguel" y sus amigos, Juanito, de origen boliviano, y Óscar, proveniente de Lima, jugaban descalzos a la pelota, usando como balón un cráneo humano que encontraron en tumbas antiguas del cementerio de la ciudad. Hoy, casi 140 años después, el tataranieto de Miguel se encuentra en casa jugando PS4 FIFA 2018, con sus dos amigos: Arman, proveniente de Colombia, y José Alfredo, oriundo de Venezuela. En ambos partidos el resultado fue, a favor del local, 2 a 0.

María Reyes Escobar, 41, Antofagasta.

Ilustración: Claudio.

Mención Honrosa

Matriarcado docente

Podías reconocer rápidamente a un grupo de profesoras, aquellas normalistas, cuando iban a cobrar su sueldo en el banco blanco frente a la Plaza Colón, todas en grupo, todas caminando al ritmo, llevando el peso del colegio y las carteras llenas de deudas, pero esperando el pago para juntarse con su manada a tomar el té y atesorar el futuro de sus alumnos o quizás su cercana jubilación llena de nietos.

Karen Tapia Ávalos, 31 años, Antofagasta.

Ilustración: LINO.

Mención Honrosa

Cronología de un pampino olvidado

1936: nace en Chacabuco. 1941: estudia en Pedro de Valdivia. 1948: asesinan a su padre, interrumpe sus estudios, trabaja en María Elena. 1952: arma una huelga, venga a su papá, escapa a Calama. 1954: trabaja de rondín en una pulpería de Chuquicamata, lee a Karl Marx. 1957: conoce a Andrés Sabella, escribe un poemario, se casa. 1962: grita un gol de Chile a Yugoslavia. 1963: nace Amelia, su hija. 1967: fallece su madre, se traslada con su familia a Antofagasta, es funcionario del Edificio Consistorial. 1971: celebra el Premio Nobel de Literatura a Pablo Neruda. 1973: muere en donde nació.

Alejandro Garotti Gasep, 39, Antofagasta.

Ilustración: Nave.

Mención Honrosa

Cojinova

En esta bolsa pareciera que llevara unas cojinovas pero son mis zapatos de fútbol arqueados, grisáceos, que se retuercen en la bolsa como dos peces que están quedando sin oxígeno.

Rodolfo Henríquez León, 39, Antofagasta.