TE RECUERDO CATALINA

Premio al Mejor Relato de la Memoria

El viento sopla violento en la pampa precordillerana, golpea las cruces de palos de las tumbas salitreras vestidas de olvido. La arena desgasta las ruinas de una plaza en donde alguna vez jugaron niños. El aire oxida rieles que encaminaron ferrocarriles cargados de esperanza para un país. Afloran cadáveres sonrientes de una buena vida. Señaléticas que giran de forma errática, apuntando algún lugar que alguna vez también floreció en el desierto. Estos son los vestigios de vida de la oficina y estación Catalina.

Florencia Villagra Chepillo, 26 años
Taltal